¿Qué es la Homeopatía?

La Homeopatía ofrece una alternativa médica capaz de estimular con suavidad nuestra capacidad curativa interna, a través del reconocimiento y estimulación de ciertas reacciones que forman parte de nuestros sistemas de defensa naturales. Mediante la selección correcta y personal, de una medicina homeopática perteneciente al reino vegetal, mineral o animal, y con dosis muy pequeñas se pueden activar provechosamente las defensas propias del organismo. Estas medicinas inocuas y naturales ofrecen una alternativa efectiva y poco costosa frente a la medicina convencional.





¿Por qué recurrir al tratamiento Homeopático?


La mejor razón para utilizar la medicina homeopática es que es efectiva. Cuando las medicinas son recetadas correctamente, actúan rápida, profunda y curativamente. Es un método terapéutico que concibe cada uno de los síntomas como partes de un todo más grande, que actúa estimulando las defensas del organismo en vez de suprimir simplemente los síntomas. La homeopatía parece actuar al mismo tiempo que nosotros, pero no “sobre” nosotros.

Una de las ventajas de la homeopatía es que los medicamentos son mucho mas económicos, que los medicamentos que se prescriben en la alopatía, y por lo general se incluyen en el precio de la consulta. Otra ventaja también es que se puede evitar la cirugías en muchas ocasiones, en trastornos tango agudos como crónicos; incluyendo sinusitis, amigdalitis, hemorroides, reflujo gastroesofágico en niños, etc.




¿Qué enfermedades cura?


La homeopatía actúa de modo efectivo en el tratamiento de pacientes con una extensa variedad de trastornos tanto agudos como crónicos, incluyendo enfermedades infecciosas, alergias, alteraciones ginecológicas, trastornos de la menopausia, osteoporosis, reumatismo, problemas digestivos, insomnio, enfermedades cutáneas, e incluso trastornos psicológicos y genéticos.




¿Por qué dar Homeopatía a nuestros hijos?


Se reconoce hoy en día que las mujeres embarazadas deberían evitar cualquier medicación durante el embarazo y, sin embargo, una vez que nacen nuestros hijos olvidamos que su cuerpo se encuentra aún en proceso de crecimiento y desarrollo, un estado delicado que puede verse afectado de modo considerable, por muchos medicamentos de uso corriente alopáticos.

Los medicamentos homeopáticos tienen muchas aplicaciones para las afecciones en los niños:

Problemas respiratorios: Gripes, influenza,  alergias, sinusitis, infecciones de anginas, infecciones del oído, falso croup, bronquitis, asma etc.

Problemas digestivos:
Intolerancia a la leche, problemas con la dentición, cólicos, reflujo, estreñimiento, diarreas, falta de apetito, etc.


Problemas en la piel:
Neurodermatitis, urticaria, alergias en la piel, infecciones en la piel, etc.

Problemas psicológicos:
Miedos nocturnos, insomnio, agresividad,
déficit de atención e hiperactividad, apatía, y otros muchos. 

Los medicamentos convencionales (alopáticos), tomados de forma individual o en combinación con otras sustancias, producen complicaciones conocidas y desconocidas, por lo cual vale la pena recurrir antes, a alternativas seguras y eficaces de tratamiento en problemas propios de los niños. Los medicamentos homeopáticos no sólo pueden ayudar a mejorar la salud de los bebés y los niños, sino que contribuirán a que se conviertan en adultos sanos.




¿Qué representan los síntomas de la enfermedad para la Homeopatía?


Los síntomas son esfuerzos del organismo para controlar el estrés,   infecciones o un mal funcionamiento del cuerpo. En lugar de ver a los síntomas simplemente como indicios de una problema corporal o como si fueran la enfermedad misma, la homeopatía los entiende como defensas del cuerpo,  tratan de protegerlo y curarlo (opinión que coincide con la de muchos fisiólogos: Walter B. Cannon y Hans Selye, entre otros; éste último considerado como padre de la teoría del estrés).





¿Y la fiebre?


La fiebre es para la Homeopatía un síntoma defensivo de adaptación del cuerpo (así está siendo reconocida en la actualidad), y resulta comprensible que se desaconseje su eliminación por medio de antipiréticos, a menos de que se trate de una fiebre excesivamente alta.

¿Y los otros síntomas, como consecuencia; la inflamación, tos, secreción nasal, estornudo, la diarrea, etc.?


La ciencia médica moderna reconoce cada vez más los síntomas como respuestas de adaptación del cuerpo o mecanismos de defensa del mismo. Las implicaciones de admitir que los síntomas son esfuerzos del cuerpo por defenderse resultan significativas. Muchos medicamentos convencionales (alopáticos), son recetados específicamente para controlar o eliminar síntomas, como consecuencia de esto, tales medicamentos podrían inhibir o bloquear los procesos defensivos e inmunológicos del cuerpo.

Dichos medicamentos deberían evitarse salvo en circunstancias especiales.




¿Cuál es el futuro de la Homeopatía?


La Homeopatía está progresando por todo el mundo (por ejemplo: en las principales ciudades de Europa prácticamente todas las farmacias venden medicamentos homeopáticos a la par de la medicina convencional) ya que muchos médicos y pacientes están insatisfechos con los tratamientos convencionales a su disposición, ambos buscan un enfoque eficaz para la curación, que no haga daño y lo han encontrado en la Homeopatía.